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miércoles, 28 de diciembre de 2016

El 28 de Diciembre me suena Maurice Ravel

También en este día podrían sonar aquí:  Cayo Vela Marqueta, Christian Cannabich, Hildegard Kneff, Inocente Carreño (¿alguien imagina por qué lo bautizaron así?), Lemmy Kilmister+, Max Steiner+, Paul Hindemith+, Richard Clayderman, Salvador Sobral. Y alguna vez lo harán




El 28 de Diciembre de 1937 muere Joseph Maurice Ravel en París. Compositor francés del siglo XX. Su obra, frecuentemente vinculada al impresionismo, muestra además un audaz estilo neoclásico y, a veces, rasgos del expresionismo, y es el fruto de una compleja herencia y de hallazgos musicales que revolucionaron la música para piano y para orquesta. Muy pronto reveló un talento musical excepcional. Comenzó el estudio del piano a los seis años. Niño juicioso, aunque también caprichoso y terco, pronto demostró su natural talento musical, aunque, para desesperación de sus padres y profesores, reconoció más tarde haber sumado a sus numerosos talentos «la más extrema pereza.» De hecho, en un principio su padre, para obligarlo a practicar el piano, tenía que prometerle pequeñas propinas. El clima artístico y musical prodigiosamente fértil de París de fines del siglo XIX no podía sino estimular el desarrollo del joven. Impresionado por las músicas de Extremo Oriente en la Exposición Universal de 1889, entusiasmado por la de los rebeldes Emmanuel Chabrier y de Erik Satie, admirador de Mozart, Saint-Saëns y Debussy, manifestó tempranamente un firme carácter y un espíritu musical muy independiente. Gabriel Fauré (1845–1924) fue su profesor y a quien Ravel dedicaría sus Jeux d’eau y su Cuarteto. Al final de sus estudios compuso la Obertura de Shéhérazade  y la famosa Pavane pour une infante défunte de curioso título, que sigue siendo su obra pianística más tocada por los melómanos aficionados, aunque su autor no la tenía en mucha estima. Es con Jeux d’eau para piano, de 1901, que quedó afirmada la personalidad musical de Ravel, quien iba a mantenerse bastante independiente de la riqueza del patrimonio musical de su tiempo.
En abril de 1909 Ravel se encontraba en Londres, junto a Ralph Vaughan Williams, para su primera gira de conciertos en el extranjero. Con este motivo descubrió que era conocido y apreciado al otro lado del Canal. El catálogo completo de sus obras establecido por Arbie Orenstein y completado por Marcel Marnat cuenta con 111 terminadas por Maurice Ravel entre 1887 y 1933: De ellas 86 obras originales entre las que destacan: Pavana para una infanta difunta, Ma Mère l'Oye, Le Tombeau de Couperin, Daphnis et Chloé, La Valse, Tzigane, Boléro, Shéhérazade  y 25 arreglos o adaptaciones de obras de: Debussy, Mussorgsky, Schumann, Chopin y Chabrier, entre otros.
Dejando aparte sus obras más emblemáticas: El Bolero, Daphnis et Chloé, el Concierto en sol, Mi madre la oca... y eso de que mi madre sea una oca no es una inocentada porque es el título, hoy escucharemos, de la Rapsodia Española nº 4, el 4º movimiento "Feria", y de su obra más conocida e interpretada, El Bolero, del que por su estructura se presta como ninguna otra obra a un flash mob, podría poner un montón de ellos, y de hecho os pongo al final uno que tuvo lugar, luchando contra el viento, en Algemesí.

Rapsodia Española nº 4, el 4º movimiento "Feria"



El Bolero


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